jueves, 22 de marzo de 2012

Doblemente deudores de Dios


Primero porque Dios nos creó y es nuestro creador
Segundo porque nos redimió, nos volvió a salvar quitándonos del Pecado por medio de su Hijo.

El origen del mundo, Génesis 2:1-3. Afirma que Dios fue el Creador de todas las cosas (vr. 1,2) y que Dios con el día de reposo establece una relación continua y permanente con toda su creación (vr 3).

El origen del Plan de Salvación, Génesis 3:15-17. Tentados por la serpiente, Adán y Eva desobedecieron a Dios cayendo en pecado. Dios interviene con justicia y misericordia, pronuncia las consecuencias del pecado, pero al mismo tiempo provee un plan de Salvación.

Un día nosotros cantaremos este cantico nuevo de Apocalipsis 5:9, ni arcángeles, ni ángeles ningún espíritu podrá cantarlo, porque es prerrogativa (solo nosotros). Primero los neotestamentales, los hijos de Israel y luego nosotros los redimidos den Cristo.

Toda lengua y nación de todos los tiempos cantaran en el cielo.

Juan 1:12 Privilegios de ser hijos de Dios, los que cantaran este cántico.

Doblemente deudores somos, porque hundidos en el pecado, tanto Dios nos amó que envió a su único Hijo (Juan 3:16).

1Corintios 1:30 Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención

1º “Sabiduría” (1Corintios 2:12-16) Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
14Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

El versículo 13 de 1Co 2 señala el proceso por el cual la verdad pasa de la mente de Dios a la mente de su pueblo. No puede ser descubierta por el hombre natural y ha revelado estas cosas a sus escogidos (vr 12). El Espíritu Santo guía infaliblemente en la selección de las palabras, en el vocabulario del escogido (vr 13). Nosotros tenemos el Espíritu Santo, tenemos la mente de Cristo.

2º “Justificación” representa la determinación divina de convertir todo mal en bien, su dádiva al culpable para remover toda condena, y justificarlo, incluyendo el retiro completo de los cargos en su contra

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron Romanos 5:12

El primer pecado trajo la ruina moral de la humanidad. La muerte es universal. Pablo se dispone a diversos contrastes entre la forma cómo Adán nos afectó, y cómo lo hizo Jesucristo. La expresión por cuanto todos pecaron probablemente significa que todos pecaron «en Adán», esto es, cuando el primer hombre pecó, Dios consideró que habían pecado todos sus descendientes, en razón de que Adán era nuestro representante (véanse Romanos 5:19; 1Co 15.22). Sin embargo, otros creen que esta frase significa solamente que todos los demás pecaron después y por eso murieron. Pero los vv. 13, 14 parecen apoyar la primera interpretación.

Un resumen del plan de Dios a la luz de figuras representativas de la raza humana. Adán pecó (una vez), y todos los que Adán representaba fueron encontrados culpables. Cristo obedeció (a través de toda su vida) y todos a los que Cristo representaba serán constituidos justos. Algunos objetan esta idea de figuras representativas de la raza humana. Pero si no creemos justo que nos consideren culpables por el pecado de Adán, tampoco deberíamos pensar que es justo que nos declaren inocentes por la obediencia de Cristo.

En Romanos 3:21-25 define la Justificación 21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia

 La justicia de Dios es Jesucristo. La fe en Jesucristo es una confianza genuina en Cristo, una sincera seguridad en Él, en lugar de en uno mismo, para alcanzar la salvación.

3º “Santificación” Es un símbolo tomado del templo y revela la necesidad de purificación. Supone ser renovados por el poder del Espíritu Santo, el cual hace posible una vida aprobado ante Dios, y lleva hacia nuestro progreso final en su presencia. Somos hombres Santo porque estamos dentro del Espíritu Santo y debemos reverenciar esto, guardando nuestra mente, guardar nuestros pies (andanzas), manos etc.

4º “Redención” Una liberación asegurada por el pago de un rescate, liberación, dejar en libertad. La palabra, en el griego secular, describía a un conquistador soltando a los prisioneros, un amo redimiendo a un esclavo.
Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús (Romanos 3:24)

 En el NT, la palabra designa la liberación del mal y de la condenación del pecado por medio de Cristo referida en un contexto de esclavitud y endeudamiento, habla de libertad completa de todos los aspectos del pecado, incluyendo la resurrección del cuerpo. Mediante el sacrificio de Cristo, el precio es que fuimos comprados con su sangre para la liberación.

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